El Arte de Sentirse Vivo

“Hay una cosa que la mayoría de las personas de éxito tienen en común: Pasión.
Nada que sea verdaderamente grande puede ser creado sin entusiasmo.
¿Qué te trae dicha? ¿Qué enciende tu alma? ¿Qué te hace sentir vivo?
Averígualo y síguelo a cualquier costo”

Quién puede sentir más que uno mismo…

Los demás nos pueden ofrecer mil y una fórmulas mágicas para sentirnos mejor: cremas anti envejecimiento, aparatos milagrosos para la puesta en forma de nuestro cuerpo sin ningún esfuerzo o supuestas y fantásticas comodidades en nuestro hogar que prometen una vida más fácil…

Objetos que normalmente solemos esconder en el garaje o en los altillos de los armarios. ¿Por qué? Porque compramos ilusiones y las guardamos con enfado y vergüenza al haberlas creído.

Los medios nos acosan con mensajes como que para triunfar en la vida hemos de ser eternamente jóvenes y perfectos. ¿Perfectos según qué o quién? ¿Qué es realmente la perfección? Los árboles, las flores, las nubes, las estrellas son perfectas por sí mismas, o ¿Crees que se están juzgando si son más o menos grandes, fuertes, suaves y brillantes que las demás?

Este tipo de comparaciones las hacemos continuamente contra nosotros mismos. Cuando nos miramos en el espejo buscamos siempre lo que nos falta, no lo que ya tenemos. Triste ¿Verdad? Y esta actitud nos lleva a una lucha sin cuartel contra nuestro propio cuerpo.

Nos han hecho creer que la “fórmula de la felicidad” siempre viene de afuera, olvidándonos que podemos conseguirla dentro de nosotros mismos.

Objetivo: Volver a percibirnos vitales

Para la carrera hacia el bienestar, lo mejor es ponernos metas y objetivos reales. Pongamos el ejemplo de hacer una casa ¿Por dónde empezamos? ¿Por el tejado?… Todos sabemos que para crear una casa sólida y fuerte, empezaremos siempre por los cimientos. Y esta es la propuesta: sentir que el cuerpo es el principal pilar de la casa, nuestro verdadero hogar.

Reconciliarnos con nuestro cuerpo y descubrir todas sus posibilidades es el objetivo final de este Taller. Tomar conciencia de que no hace falta tener un cuerpo 10 para ser feliz nos llevará a querer, cuidar, respetar y aceptar a nuestro compañero inseparable de viaje. No olvidemos que sin él, no estaríamos aquí.

Percibir nuestro propio cuerpo y sentirnos nuevamente bienvenidos en él, nos permitirá sentirnos enraizados y centrados. Sólo así podremos establecer una nueva comunicación intima y personal. Un lugar seguro en el que estar y ser.

Para conseguirlo, el primer paso es dar unas vacaciones a nuestros juicios, pensamientos y mente. Esto nos facilitará el camino para romper con los hábitos que nos perjudican, salir de la rutina para recuperar la capacidad de sentir, volver al presente, a cada momento… y conectar con el arte de sentirse vivo.

Reconectar con nuestras ilusiones, sueños y alegrías, nos llevará a seguir el camino de nuestro corazón, volviendo a sentir que cada célula de nuestro cuerpo vibra en sintonía llenándonos de energía e ilusiones renovadas. 

Sentirnos felices en nuestra propia piel

Cuando decides tomar un espacio de tiempo para ti, para reconectar con tu cuerpo, éste comienza de una forma fácil y progresiva a sentirse seguro, escuchado y valorado. Se sentirá nuevamente aceptado y cómodo en su propia piel y por lo tanto, en el mundo.

Todos tenemos una sabiduría interior que nos dice qué y cómo debemos actuar. Si estamos estresados, el cuerpo nos pide a gritos parar, hacer un stop; si no lo alimentamos correctamente, nos faltará energía y comenzarán a aparecer problemas de salud. Cuando te cuidas, tu bienestar personal y seguridad crecen, mientras que el miedo y la incomodidad desaparecen.

Baila y Expresa - BioExpresion Corporal Consciente - BioPersonEsta sensación te hará sentir seguro para comunicarte y expresar creativamente, así como relacionarte mejor con los demás, sintiéndote más perceptivo y sintiendo cómo tu salud integral empieza a acompañarte en este proceso de abrirte a nuevas posibilidades.

A través de la integración del cuerpo-mente, la salud siempre gana. Escuchando y siguiendo los auténticos ritmos naturales de nuestro cuerpo, estaremos disfrutando, sintiendo, deleitándonos  y danzando nuevamente con la vida.

La vida no es un luchar sino un fluir. Fluir como la sangre en las venas, como el agua en los ríos, como el aire que nos envuelve. Fluir es entregarse a lo que nos ofrece la vida.

Regálate el placer de volver a conectar con tu esencia, con tu fuerza vital, con tu entusiasmo y con lo más valioso que te ofrece la existencia… TÚ MISMO.

Isabel Iñesta©2012


“Nunca se debe gatear cuando se tiene el impulso de volar” Helen Keller

Ir a INICIO

Guardar

Guardar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s